Perdon me lo traje para visualizacion directa, esta interesante
Ampliando la informacion esta propuesta se presento en Septiembre de 2008, donde quedo la bolita ?? quien sabe, y el diputado Vinalay ??
25 SEPTIEMBRE 2008.
Proponen como nuevo delito abusos y amenazas excesivas en el cobro de deudas.
--------------------------------------------------------------------------------
El diputado Alfredo Vinalay Mora propuso reformar los artículos 209 y 254 del Código Penal para el DF, a fin de proteger a los capitalinos de las tácticas de abuso e intimidación que utilizan de manera común los acreedores para obtener estos pagos.
En el caso de que una persona amenace por medio de escritos a otro con motivo del cobro de una deuda, se le impondría una pena de tres meses a un año de prisión o de 90 a 360 días multa.
Para quien en organización con otros exagere sus acciones de cobro, será equiparable a las redes de delincuencia organizada, por lo que se le podría castigar con cuatro a diez años de prisión o de 200 hasta mil días de multa.
Con el fin de tipificar como delito los abusos y amenazas excesivas en el cobro de deudas por parte de oficinas de servicios y/o despachos jurídicos especializados para ello, el diputado Alfredo Vinalay Mora (PAN) presentó una iniciativa que reforma los artículos 209 y 254 del Código Penal del Distrito Federal.
En conferencia de prensa, el legislador panista señaló que ante la proliferación de casas prendarias, de empeño, préstamo o comerciales que emplean medidas ilegales para apremiar o intimidar a sus acreedores, sin que medie mandato judicial o autoridad competente alguna, es necesario dotar a la población de mecanismos de defensa.
“En muchos casos estos despachos de cobranza amenazan a los morosos con quitarles su casa aún y cuando se trata de una deuda menor, o incluso, les marcan por teléfono a su trabajo, demeritando la honorabilidad de una persona o familia”, aseveró.
Destacó que con esta propuesta se busca que estos actos intimidatorios se persigan por denuncia y se castiguen. En el caso de que una persona amenace, por medio de escritos, a otro con motivo del cobro de una deuda, se impondría una pena de tres meses a un año de prisión o de 90 a 360 días multa.
Para quien, en organización con otros, sobrepase sus acciones de cobro, será equiparable a las redes de delincuencia organizada, por lo que se le podría castigar con una pena de cuatro a diez años de prisión y de 200 hasta mil días de multa.
Vinalay Mora aclaró que no se trata de evitar el cobro legal de las deudas o de que la ciudadanía evada sus obligaciones, sino de garantizar la actuación ética de los acreedores en los cobros.
Finalmente, enfatizó que aún y cuando reconocen el legítimo derecho de particulares y empresas al cobro de deudas a sus acreedores, lo único que se busca con esta iniciativa es proteger a los capitalinos de las tácticas de abuso e intimidación que utilizan de manera común para obtener estos pagos.